Coraza de cristal


Coraza de cristal

Solo nosotros sabemos quienes somos.
Escudados entre miedos y escarmientos,
los forasteros solo ven nuestra envoltura.
Hablamos un idioma extraño... propio.

Ambos sabemos los secretos vividos,
ante un reflejo nuestra vista nos seduce.
Cambiando miradas y cualidades… ¡acorazados!
Un canje, golpes por sonrisas baratas ante ustedes.

La gente observa, pretendiendo entender…
solo nuestros adeptos conocen las heridas
socorren a nuestros gritos y sentidos.
Se interesan en las grietas de nuestro cristal.

Los acorazados pasean por las multitudes,
no los culpo, compartí su senda por años.
Halagos y tormentas, cuando internamente caes.
Un consejero recomienda encubrir las miradas.

Desistan a su envoltura por un instante,
apreciemos como somos, sin disfraces ni caretas.
Dándonos cuenta de nuestras verdades y falencias.
Sin mentiras, solo brillosas y ásperas almas.

Esteban Di Lorenzo


5 comentarios:

  1. Raúl Omar García
    Muy buen consejo hecho poesía. Lástima que sea tan difícil, ¿no? Uno siempre vive de las apariencias aunque pretenda no hacer eso.
    Saludos.

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  2. Anibal Fernandez
    excelente descripción, lugares por donde muchos pasamos, felicitaciones!

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  3. Juan Esteban Bassagaisteguy
    Genial, Esteban.
    Debo confesar (lo he hecho antes en blogs amigos...) que no me gusta leer poesía, por lo que es doble tu mérito al escribir «Coraza de cristal»: con textos así, brillantes, tan descriptivos de nuestras propias realidades cotidianas, estoy un poquito más cerca de poder romper esa barrera (aunque todavía me cuesta mucho, eh, ja).
    ¡Saludos!

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  4. Raúl Omar García
    Muy buen consejo hecho poesía. Lástima que sea tan difícil, ¿no? Uno siempre vive de las apariencias aunque pretenda no hacer eso.
    Saludos.

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  5. Se borraron los mensajes anteriores por un cambio en la configuración, procedí a ponerlos así. Espero que no moleste :)

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